
El Gobierno de México informó que entregará un apoyo directo de 950 pesos por tonelada de maíz a 90 mil productores de Jalisco, Guanajuato y Michoacán, como medida para enfrentar la caída de los precios internacionales del grano. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) precisó que la Federación aportará 800 pesos y los gobiernos estatales, 150, hasta un máximo de 200 toneladas por agricultor.
Hasta el momento, los apoyos aún no se han entregado, y se espera que la dispersión se realice a través de los canales de Sader y Bienestar en las próximas semanas. Aunque representa un alivio económico, especialistas advierten que el subsidio no soluciona los problemas estructurales del campo mexicano, como los altos costos de producción, la dependencia de intermediarios y la volatilidad del mercado internacional.
Como complemento, se amplió el programa “Cosechando Soberanías”, que ofrece créditos a tasa preferencial de 8.5 % anual y seguros agropecuarios contra sequías, inundaciones o plagas. Además, se creará el Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado y Comercialización del Maíz, que establecerá precios de referencia y acuerdos directos entre productores e industria.
A pesar de estas medidas, los agricultores señalan que aún dependen del compromiso de las empresas harineras para pagar precios justos y que la estabilidad del sector requiere políticas de largo plazo, no solo subsidios temporales. La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que los apoyos se entregarán directamente, sin intermediarios, pero queda la expectativa sobre su implementación efectiva.
