
El Gobierno de México anunció la firma de un acuerdo con productores de maíz del Bajío, mediante el cual se otorgará un apoyo de 950 pesos por tonelada como parte de un programa emergente para compensar la caída de precios del grano. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el convenio beneficiará a más de 90 mil productores en los estados de Guanajuato, Michoacán y Jalisco, con el objetivo de “fortalecer la soberanía alimentaria y proteger la economía rural”. El titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Julio Berdegué Sacristán, detalló que el apoyo aplicará para agricultores con superficies menores a 20 hectáreas y con un límite de hasta 200 toneladas.
Además, anunció la creación del Sistema Mexicano de Comercialización del Maíz, que buscará establecer precios de referencia y evitar abusos de intermediarios en la cadena de comercialización. Sin embargo, diversas organizaciones campesinas calificaron el anuncio como una “simulación mediática”, al considerar que la medida no responde a las verdaderas necesidades del campo.
Reprocharon que el monto ofrecido está muy por debajo de los 7 mil 200 pesos por tonelada que exigen desde hace meses, una cifra que, afirman, cubriría de forma más justa los costos de producción y permitiría mantener la rentabilidad del cultivo. Algunos líderes agrícolas advirtieron que, pese al anuncio oficial, las movilizaciones podrían continuar hasta lograr un acuerdo real. “Los discursos no llenan las bodegas; el campo necesita precios justos, no promesas”, expresó uno de los representantes del movimiento campesino en Guanajuato.
