
El Banco de México (Banxico) anunció que renovará las monedas de 1, 2 y 5 pesos con el objetivo de reducir costos de producción y modernizar su fabricación. A partir de 2025, las nuevas piezas estarán hechas con un núcleo de acero recubierto de bronce (electrochapado), en lugar de la aleación actual de bronce-aluminio. De acuerdo con Banxico y la Casa de Moneda de México, esta modificación permitirá reducir entre 30% y 40% los costos de producción, lo que podría significar un ahorro anual de entre 300 y 400 millones de pesos. A pesar del cambio en los materiales, el diseño, tamaño y valor de las monedas se mantendrán sin alteraciones.
La producción de las nuevas monedas comenzará en 2025, aunque su circulación será gradual en todo el país. Banxico aclaró que las monedas actuales seguirán siendo válidas para realizar pagos y transacciones, conforme al artículo 5° de la Ley Monetaria. No obstante, las piezas antiguas iniciarán un proceso de retiro progresivo. Una vez que sean depositadas en los bancos, no volverán a redistribuirse al público, por lo que irán desapareciendo de forma natural del uso cotidiano. Se estima que este proceso culmine entre 2028 y 2029, aunque conservarán su valor monetario.
El cambio responde principalmente al aumento en el uso de efectivo en ciertos sectores económicos, al encarecimiento de los metales utilizados y a la necesidad de hacer más eficiente la producción. Además, Banxico busca que las nuevas monedas sean más duraderas y sostenibles, siguiendo estándares internacionales. En conclusión, las monedas de 1, 2 y 5 pesos que hoy circulan seguirán siendo válidas, pero en los próximos años comenzarán a coexistir con versiones más modernas, ligeras y económicas, que reemplazarán gradualmente a las actuales.
