Atlixco, Pue., 1 de mayo de 2025 — Iván Morales Corrales, exsuboficial de la desaparecida Policía Federal Preventiva y sobreviviente del ataque en 2015 contra un helicóptero oficial durante el fallido operativo para capturar a “El Mencho”, fue ejecutado este miércoles junto a su esposa en un ataque directo atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El crimen ocurrió en la colonia Las Brisas, en el municipio de Atlixco, Puebla, horas antes de cumplirse una década del atentado aéreo en el que Morales resultó gravemente herido y que marcó un punto crítico en la guerra contra el narcotráfico en México.
Según los primeros reportes, Morales Corrales circulaba con su pareja en una camioneta cuando fueron interceptados por sujetos armados que les cerraron el paso y los acribillaron sin darles oportunidad de reaccionar. Los atacantes huyeron en motocicletas, con apoyo logístico de otros individuos que los esperaban a unas cuadras del lugar del crimen.
Sobreviviente marcado por la violencia
El 1 de mayo de 2015, Morales Corrales formaba parte de un grupo élite de la Policía Federal que viajaba en un helicóptero Black Hawk durante el Operativo Jalisco, desplegado para capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. El helicóptero fue derribado por integrantes del CJNG en el municipio de Villa Purificación, Jalisco, provocando la muerte de 9 elementos y dejando a Morales con graves heridas faciales y múltiples secuelas físicas.
Aquel ataque fue uno de los más brutales perpetrados por un grupo del crimen organizado contra las fuerzas de seguridad mexicanas. Por su valor y resistencia, Morales Corrales fue condecorado en su momento por el entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, y pasó a retiro tras años de servicio en combate al crimen organizado.

Una ejecución con mensaje
La forma del atentado y la coincidencia con el aniversario del ataque aéreo refuerzan la hipótesis de que se trató de un crimen con carga simbólica, ejecutado por la misma organización a la que se enfrentó hace una década.
Autoridades locales y federales ya investigan el doble homicidio, aunque hasta el momento no se ha informado sobre detenidos ni pistas claras sobre el paradero de los responsables.
Este hecho revive el debate sobre la vulnerabilidad de los elementos en retiro que han participado en operaciones clave contra los cárteles, así como la impunidad persistente que permite que grupos criminales sigan cobrando cuentas, incluso años después de los enfrentamientos.
