
La NASA ha confirmado que un nuevo objeto interestelar, denominado 3I/ATLAS, atraviesa nuestro sistema solar, convirtiéndose en el tercer visitante conocido proveniente del espacio interestelar, después de ‘Oumuamua (2017) y el cometa 2I/Borisov (2019). Este cuerpo, detectado originalmente por el telescopio ATLAS en Hawái, ha despertado el interés —y cierta preocupación— de la comunidad científica debido a la velocidad inusualmente alta con la que se desplaza. Los astrónomos calculan que viaja a decenas de kilómetros por segundo, una rapidez que le permite escapar sin ser atrapado por la gravedad del Sol.
Aunque algunas teorías en redes sociales lo han vinculado con un posible objeto de origen artificial o “nave alienígena”, los expertos de la NASA y del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) han aclarado que su comportamiento no es anómalo, sino coherente con su condición de viajero interestelar. “Su velocidad es precisamente la evidencia de que proviene de fuera del sistema solar”, explicó el astrónomo Davide Farnocchia del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
El 3I/ATLAS parece ser un cometa antiguo, posiblemente expulsado de su sistema estelar hace miles de millones de años tras una interacción gravitacional con un planeta gigante o una estrella cercana. Desde entonces, ha vagado por el espacio profundo hasta cruzarse con nuestro vecindario cósmico. Algunos investigadores, como el astrofísico de Harvard Avi Loeb, han sugerido que podrían existir características “no naturales” en su trayectoria, similares a las de ‘Oumuamua. Sin embargo, la mayoría de los científicos descartan esa posibilidad y sostienen que no hay pruebas de un origen artificial.
